El siglo XIX es el periodo en el que la cerámica local alcanza un nuevo auge, a medida que los obradores de loza basta se reconvierten en fábricas de loza fina y de azulejos. Por lo que respecta a la loza, la parte principal de la producción serán los objetos utilitarios de uso doméstico -platos y jarras, principalmente- pero también tendrán una presencia cada vez mayor las piezas de función decorativa; en general se trata de cerámicas realizadas con muy buena técnica y con una estética popular, que tiene en la seguridad de la pincelada y en su vibrante colorido los principales rasgos.
Además de una completa muestra de las producciones de loza que se realizaros durante esta época en las fábricas de la localidad, también se presentan, en una de las vitrinas de la primera sala, ejemplos de la producción de Alcora con el fin de ilustrar la influencia que esta manufactura ejerció sobre los obradores maniseros a finales del siglo XVIII y principios del XIX.
Por lo que se refiere a la cerámica de revestimiento, el inicio de su producción en Manises, después de un paréntesis de más de dos siglos, estuvo vinculado a la decisión del industrial valenciano Rafael González Valls (Valencia, 1800-1853) de instalar una fábrica de azulejos en la década de 1840.
Contagiados, en parte, por este referente las fábricas que en Manises se establecen –o se reconvierten- para producir azulejos en la segunda mitad del siglo XIX ascendieron a dieciséis. De muchas de estas fábricas es la azulejería que se exhibe en estas salas, a destacar: el grupo de lápidas mortuorias procedentes del antiguo cementerio de Manises; la azulejería producida en la fábrica que Rafael González Valls tenía en este centro, y los conjuntos de paneles recuperados de la casa de los Huerta-Gallego, hogar de una destacada familia de azulejeros de la localidad.
![]() | ![]() |
| Plato, fábrica de Vicente Mora Osca, Manises (ca.1880) | Plato, fábrica de Luis Aviñó, Manises (ca. 1880) |
![]() | ![]() |
| Azulejos, fábrica de Rafael González Valls, Manises (ca.1850) | Azulejos, fábrica de Ramón Huerta, Manises (ca. 1880) |
© MCM / Josep Pérez Camps